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Sus primeros cuadros respondieron al impresionismo y al paisajismo. En 1928 conoció a Louis Aragón, poeta, novelista y ensayista francés, uno de los líderes del movimiento dadaísta y del surrealismo. Aragón lo acercó al surrealismo y también a André Bretón (1896-1966), poeta y crítico de arte. Por otra parte Berni en ese año se relacionó con el joven pensador Henri Lefebvre, uno de sus mejores amigos franceses, quien lo iniciará en la lectura de Marx. También conoció a Max Jacob, con quien aprendió la técnica del grabado. Estudió las obras surrealistas, leyó a los poetas y escritores de este movimiento y también a Freud. En 1930 Berni iniciará su pintura surrealista, pero no pertenecerá, ni al automatismo de Miró, ni al onirismo de Dalí. En realidad tomó la pintura de Chirico y le dio un contenido propio. "El artista está obligado a vivir con los ojos abiertos y en ese momento (década del 30) la dictadura, la desocupación, la miseria, las huelgas, las luchas obreras, el hambre, las ollas populares crean una tremenda realidad que rompían los ojos", diría por el año 1976. Así comenzó la etapa del "realismo social". Berni, en la década del 30 tuvo su experiencia muralista al intervenir en la construcción de “Ejercicio plástico”. Ya él había fundado el grupo "Nuevo Realismo". En 1944 apareció la revista Arturo, que desatará un gran cambio, ya que introdujo definitivamente el arte geométrico adelantado por Pettoruti. Por entonces, surgieron tres tendencias, "Arte concreto" (Asociación de Arte concreto-invención) en 1946; "Arte Madí" en 1946 y "Arte perceptista" en 1947. Berni pintó algunos paisajes del suburbano. Mientras el mundo sufría la guerra de Corea (1953), la invasión a Hungría por parte de la U.R.S.S. (1954) y en Argentina caía Perón, el mundo interior de Berni se componía de nuevas imágenes. A su vuelta de Santiago del Estero comenzó a hurgar hasta que en 1958 surgió claramente su nuevo personaje, Juanito Laguna. Poco tiempo después aparecerá también, Ramona Montiel. La historia de estos dos seres lo envolverán por tiempo y con ellos trascenderá mucho más. Tanto los "Juanitos" como las "Ramonas" se cotizaron en el mercado exterior a precios incalculables. En 1976 Berni se va a Nueva York. Allí pintó, hizo grabados, collage, y presentó en la Galería Bonino una muestra titulada "La magia de la vida cotidiana". Durante su estadía en esa ciudad, hizo 58 obras que q uedaron en la Galería para una muestra en Texas que nunca se realizó. En 1982, después de su muerte, llegaron a Buenos Aires. En esa época también pintó tres óleos referidos a Juanito y a Ramona, "Juanito en la calle", “Juanito Laguna going to the factory”, “ El sueño de Ramona”. Pero, preocupado por el mundo que lo rodeaba, en Nueva York quiso conocer a su gente, saber de sus costumbres, de sus posibles necesidades. Así fue como salió a la calle, observó y pintó. Entonces conoció una sociedad opulenta, consumista, donde la publicidad es la mejor vendedora, donde él siente que hay riqueza material y pobreza espiritual, muy distante de la de Juanito, o de la de Santiago del Estero. Entonces decidió hacer un arte social con ironía. Entre abril y mayo de 1981 Berni tocó el tema del Apocalipsis al exhibir los murales realizados para la capilla del Instituto de San Luis Gonzaga en Gral. Las Heras, Provincia de Buenos Aires. Por otra parte, en 1981, año de su muerte, Berni pintó una mujer desnuda en la arena, contemplando el cielo de una noche de luna. Es la mujer y la Naturaleza, tal cual los creó Dios. Sólo que un avión, objeto del hombre, pasa por el lugar para invadir el momento de paz y de armonía. Unos días antes de su muerte, Berni en una entrevista decía: "El arte es una respuesta a la vida. Ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones. En cuanto a la pintura es una forma de amor, de transmitir los años en arte."Pintura de observación y crítica social; las personas, el barrio y las anécdotas de la calle se convierten en imágenes plásticas; paisajes, flores y retratos; la luna, los monstruos y retratos populares; desnudos figurativos; utilizó el grabado; hizo murales; utilizó el realismo social narrativo; intentó superar el surrealismo y adecuar su pintura a la realidad argentina y americana; investigó situaciones cotidianas; realizó una serie de retratos de su mujer y su hija Lily; hizo obras de carácter dramático y expresionista, y paisajes suburbanos donde los personajes están ausentes; se orientó hacia el expresionismo, para más tarde desembocar en una síntesis entre el Pop Art y el realismo social; la anécdota popular en episodios se convirtió en una de las características de su obra, que se inscribió en una pintura de observación y crítica social; utilizó el collage, trapos, trozos de latón, botones, y en general materiales de desecho, así como fotografías o ilustraciones de revistas, para componer las figuras y organizar el cuadro según un verdadero sentido de la composición, en la que también hay partes pintadas, bosquejos de figuras o pinceladas que acentúan los efectos del collage; hizo obras de gran riqueza plástica, notable fantasía e indudable originalidad; en su trayectoria se aprecia un gran protagonismo del color; realizó varios paneles decorativos, bocetos escenográficos, ilustraciones y colaboraciones en libros y prensa nacional y extranjera; inició la producción de ciertos mitos populares en el que se aprecia un dominante humor negro; para realizar sus obras utilizó la técnica del óleo-collage sobre madera, arpillera, cartón o tela; realizó algunas incursiones en el campo de la escultura. |